Edil del Frente Amplio expuso sobre conflicto de maestros y comedores

Sra. Suplente de Edila Cecilia Martínez: Los sindicatos de la enseñanza realizaron un paro de actividades el pasado miércoles 18 de agosto, y desde el Gobierno Nacional se destacó el hecho de que en las escuelas donde no concurriera nadie a trabajar ese día se quedarían sin comer las niñas y niños que habitualmente lo hacen allí.

Me pongo en el lugar de cualquier tacuaremboense que haya escuchado estas declaraciones y asumo que no se puede menos que sentir una gran angustia por la naturaleza y la dimensión del problema que se describía y por todo aquello que ello implica, y con esa inquietud quiero compartir en este ámbito algunas reflexiones.

Según los comentarios de los distintos integrantes del Poder Ejecutivo cualquiera puede pensar que si no funciona el comedor escolar hay niñas y niños que no se van a poder alimentar en ningún otro lugar.

El propio Presidente de la República, Lacalle Pou dijo: “Hay que hacerse cargo cuando dejan a los chiquilines sin comer”.

Luego de escuchar estas afirmaciones pensé inmediatamente en lo que iba a pasar con esos chiquilines el sábado 21, el domingo 22, o ayer 25 de agosto, días en los que no iban a funcionar los comedores escolares.

¿Qué va a pasar este sábado 28 de agosto? ¿Y qué va a pasar al otro día que es domingo y tampoco van a funcionar los comedores escolares?

Porque si hay niñas y niños que no comieron el 18 de agosto por el paro de trabajadoras y trabajadores de la educación; ¿cómo podemos pensar que los demás días que no funcionan los comedores escolares los chiquilines si van a poder comer sin problemas?

Si las maestras y los maestros se tuvieran que hacer cargo de que muchas niñas y niños no pudieron comer el 18 de agosto tenemos que preguntarnos: ¿quién se hace cargo los demás días?

Son reflexiones que quiero compartir con todo respeto, y con el deseo de que la ciudadanía pueda pensar en un problema que es real y que a todas y todos nos debería desvelar.
Un problema que no puede ser banalizado ni utilizado para deslegitimar una medida sindical adoptada por trabajadoras y trabajadores de la educación, que pugnan por sus derechos y que también luchan por una mejor educación para todas nuestras hijas, y nuestros hijos.

Le solicito al señor Presidente que mis palabras pasen a todos los medios de comunicación del departamento, a los Sindicatos de Trabajadores de la Educación. Muchísimas gracias por su atención.